15 enero, 2013

Fiat CR42 Falco en Wings of Glory

El Fiat CR42 era sucesor directo del CR32, que había dado muy buen resultado en la Guerra Civil Española. Pero éste fue un conflicto muy peculiar y las conclusiones que extrajeron los italianos, resultaron tremendamente equivocadas para el escenario aéreo de la 2ªGM.
Mientras todas las Fuerzas Aéreas relevantes apostaban por el desarrollo de cazas monoplanos, Italia contaba con el obsoleto biplano Fiat CR42 como punta de lanza.
Afortunadamente para ellos, la escasez de recursos británica al principio de la guerra mantuvo al Gloster Gladiator, equivalente al Falco, en primera línea en el Mediterráneo.
Como el Gladiator, el Falco sirvió con otras muchas fuerzas aéreas:

 Fiat CR42 Falco del sergente maggiore Luigi Gorrini.

        Luigi Gorrini es (aún vive, con 95 años en Alseno, Italia) uno de los mayores ases de la aviación italiana, con un notable historial en la Regia Aeronautica y en la Aeronautica Nazionale Repubblicana. Consiguió entre 19 y 24 derribos según las fuentes.
        Combatió pilotando el CR42, MC202 y MC205. Fue el mayor As del MC205 con 14 derribos y es el mayor As italiano aún vivo y que ostenta la  Medaglia d'Oro al Valor Militare.
        Su carrera empezó de manera inapreciable, en la breve campaña de Francia, en la que Italia entró con retraso y escasos laureles. Participó después, como todos sus camaradas del Corpo Aereo Italiano, con mucho más coraje que eficacia, en la desastrosa contribución de la Regia Aeronautica a la Batalla de Inglaterra.
            Posteriormente combatiría sobre Libia, Túnez y la defensa de la propia Italia.
 
Fiat CR 42 Falco de la 85ªSquadriglia y detalle del emblema, integrada en el Corpo Aereo Italiano durante la Batalla de Inglaterra. 
 
Llegó con los CR42 de su 85a Squadriglia a Libia en enero de 1941. El 16 de abril, reclama su primera victoria: Combatió contra dos de los primeros Bristol Beaufighter que llegaron a ese escenario, derribando uno de ellos y dañando al otro, tras disparar 1100 proyectiles de sus ametralladoras.
Su otro éxito con el CR42 fue contra otros bimotores Bristol; una escuadrilla de Blenheim sobrevolaba Bengasi y Gorrini derribó uno de ellos, vaciando su munición contra el resto, que consiguió escapar.
En otoño de ese año regresó a Italia y se adiestró en el manejo de cazas monoplanos Fiat G50 y Macchi MC200, para escoltar durante el invierno de 1941-42 convoyes entre Italia y Grecia.
En el siguiente invierno pilotaba un Macchi MC202 Folgore, con el que derribó un Curtiss P-40 al oeste de Sirte, el 3 de enero de 1943. Nueve días después, entablan combate con los Spitfire del 92 Sqn. durante un ataque a los aeródromos británicos en Uadi Tamet y Gorrini derriba uno de ellos y causa daños a otro. Demasiado tarde, Gorrini y los pilotos italianos contaban con un caza capaz. Aunque aún inferior en velocidad y armamento frente a sus rivales.
Luigi Gorrini voló con el CR42 por última vez el 9 de marzo de 1943, para llevar un grupo de aparatos de un aeródromo a otro. El mismo describe el Falco como un avión duro y bueno hasta los 5000 o 6000 m., pero demasiado lento.
Esa primavera, su 85ª Squadriglia cambia al Macchi MC205 Veltro, para encargarse de la defensa de Roma. Sin embargo, una infección en un ojo le impide volar durante una temporada.
Posteriormente estuvo volando Dewoitine D520 capturados desde Francia a Italia, para la defensa de su territorio.
        El 19 de julio, combatiendo con los Macchi MC205, reclama un B24 y un P38 abatidos, además de otro P38 dañado. 
Este victorioso combate sería el primero de sus notables éxitos con el MC205, aunque tras su ingreso en la ANR también voló con el Fiat G55.
        Se unió a la Fuerza Aérea Italiana de la posguerra, aunque a pesar de su meritoria carrera, no fue ascendido a tenente hasta su retiro.
 
 Sergente maggiore Luigi Gorrini (retirado como tenente).
 Fiat CR42 Falco del sottotenente Vito Rinaldi, 94a Squadriglia.

        Vito Rinaldi nació el 24 de enero de 1917 en Cerignola, Foggia. Se alistó en la Regia Aeronautica el 1 de junio de 1937 y tras efectuar diversos cursos, se gradúa como piloto militar el 13 de septiembre de 1938.
        La guerra da comienzo estando asignado al 2º Stormo C.T. (Caccia Terrestre), con base en el aeródromo de Castebenito, Trípoli. La unidad comprendía 25 CR42 y 11 CR32 (de reserva). Ambos biplanos volaron en patrulla sobre Tripolitania al comienzo de las hostilidades.
        Más adelante, Rinaldi se traslada a la 94ª Squadriglia, 8º Gruppo.
        Al anochecer del 7 de diciembre, el (por entonces) sergente Rinaldi tiene que despegar con urgencia, pues su base, Castelbenito, está siendo atacada por bombarderos británicos. Una urgencia relativa, pues el motor de su Falco no tenía el día y costó 10 minutos arrancarlo, bajo el ataque enemigo. Sin paracaídas ni gafas de vuelo debido a las prisas, se encara con los bombarderos enemigos, a los que identifica correctamente como Vickers Wellington. Dispara contra uno de ellos, haciéndole lanzar las bombas fuera de su objetivo. Por su parte, el Wellington alcanza con sus disparos al CR42 de Rinaldi, pero éste prosigue con su ataque hasta que el bimotor británico sufre el incendio de un motor y pierde altura.

 El CR42 abre fuego contra el motor de estribor de un Vickers Wellington, al anochecer sobre el desierto.

        Entonces, regresa hacia su aeródromo para encargarse de otro bombardero enemigo, pero enseguida se queda sin munición y debe aterrizar.
         Lo hace a la luz de la luna, carente de entrenamiento previo en vuelo nocturno, para ser recibido entusiastamente por sus compañeros y superiores, que le felicitan por su valor.
        De todos modos, el ataque británico fue un éxito rotundo: 15 bombarderos y 14 cazas italianos fueron puestos fuera de combate (con posibilidad de reparación o no) y siete hombres resultaron heridos y otro muerto.
         Vito Rinaldi recibió la Medaglia d’argento al valor militare por esta actuación.
        Posteriormente, fue trasladado a un grupo de caza nocturna con base en Sicilia, con el que efectuó misiones de ataque contra los aeródromos malteses.
        La noche del 13 de septiembre de 1941 despega del aeródromo de Gela, alertado por la antiaérea y reclamó un avión enemigo derribado en llamas, pero esta victoria no ha podido confirmase con fuentes británicas. Por este combate recibe la Medaglia di bronzo al valor militare.
        El 1 de octubre se crea oficialmente el 171o Gruppo Caccia Notturna en el aeródromo de Gela, con el objetivo de atacar las bases maltesas y defender el espacio aéreo de Sicilia durante la noche. Este grupo operó con un máximo de 17 CR42, de los cuales sólo llegaron a estar 8 operativos a la vez y únicamente tres estaban totalmente equipados para el vuelo nocturno.
        Hacia las 4 de la madrugada del 7 de diciembre reclama el derribo de un Bristol Blenheim sobre Gela, posiblemente del 18 Sqn.
        El 10 de agosto de 1942 es ascendido a sottotenente pilota tras un curso en la Regia Accademia Aeronautica de Caserta.
        El 21 octubre de 1942 es condecorado con la Deutsche Verdienstmedaillie Mit Schwerten (medalla alemana al mérito con espadas) por la Luftwaffe.
        El 1 de enero de 1943, pilotando un MC200, proporciona escolta a un convoy y entabla un combate aéreo, reclamando un derribo.
        El día siguiente, 2 de enero, tiene una agenda apretada:
-A las 00:00, despega en plena noche en un CR42 por una alerta pero regresa sin encontrar nada tras 90 minutos de vuelo.
-Entre las 06:30 y las 08:10 participa en ataques contra tropas enemigas con un MC200.
-Entre las 10:00 y las 12:00 participa en combates aéreos con el MC200 y reclama tres derribos compartidos.
-Entre las 14:00 y las 15:50 da escolta a un convoy con el MC200.
-Al atardecer, termina la jornada con dos breves vuelos con un SM81 de doble mando entre las 17:00 y 17:30 y entre 18:00 y 18:30.
        ¡5 salidas y 8 horas de vuelo en un día, con tres aviones diferentes, en tiempo de guerra!
        El 3 de enero realiza una patrulla entre las 07:00 y las 09:00 con un MC200 y reclama dos enemigos abatidos.
        A las 00:30 del siguiente día, 4 de enero, despega con un CR42 para una patrulla nocturna. Reclama un derribo probable y aterriza a las 02:20.

 Ultima salida con un CR42, la noche del 3 al  4 de enero de 1943.

        En los 4 primeros días de 1943 totaliza 24 horas de vuelo.
        Los días 8, 17 y 24 de enero, vuela en un MC200 dando escolta a convoyes, misiones en las que reclama dos derribos y otros dos compartidos.
        Al parecer, Rinaldi sirvió en Grecia durante 1943. La única unidad italiana allí destacada por entonces era la 385ª Squadriglia Autonoma Caccia con base en Araxos, integrada por 10 MC200 y 5 Fiat G50, además de una Sezione Intercettori de 5 Fiat CR42 en Atenas-Tatoi, de la cual Rinaldi ostentó el mando durante un breve periodo.
        El 22 de mayo y el 2 de julio despega de Tatoi con un MC200 y derriba un bimotor en la primera salida y un avión enemigo probable en la segunda.
        El 21 de julio efectúa una nueva escolta de convoy con un MC200 durante la que reclama dos derribos compartidos. Al día siguiente, reclama lo mismo durante un vuelo de patrulla, también con el MC200.
        El 4 de septiembre acude a Roma en misión especial y allí le sorprende el Armisticio el día 8. Escapa de allí el día 30 y se une al Mando Aliado en Nápoles, que le envía al destacamento de Bellavista en calidad de Comandante. Se trata de un aeródromo en el sur de Italia operado bajo control de la RAF.
        Vito Rinaldi se retiró tras solicitarlo el 1 de septiembre de 1944.
        Terminó su historial bélico con 2 victorias a bordo del biplano CR42 de un total de 9. También cuenta con 9 victorias compartidas.
        Además del CR42 y el MC200, Rinaldi estaba titulado para pilotar muchos más:
  Los italianos de combate Fiat CR20, CR Asso, CR.32, Breda Ba65, Macchi MC202 y MC205, Reggiane Re.2000 y Re.2001.
 Los italianos civiles Caproni Ca100, Fn109, SAIMAN 205 y Breda Ba25.
 Los italianos de transporte Caproni Ca133 y Savoia Marchetti SM81.
 Los alemanes Junkers Ju87 Stuka, Messerschmitt Bf109 y Fieseler Fi156.
        Vito Rinaldi voló por última vez el 10 de marzo de 1992. Murió un día más tarde, con 75 años.

 Sottotenente Vito Rinaldi.

Para saber más:
http://surfcity.kund.dalnet.se/italy_rinaldi.htm
 
 
 Fiat CR42CN (Caccia Notturna), Feldwebel Horst Gressler, 2./NSGr.9.
 
          Hay pocos datos sobre el feldwebel Horst Gressler, integrante del Nachtschlachtgruppe (Grupo de Ataque Nocturno) NSGr.9. En realidad esta unidad no empleó el CR42CN, sino una versión especial del CR42, CR42LW (LuftWaffe), producida bajo pedido expreso de la Luftwaffe. Modificada para su empleo nocturno como avión de ataque ligero y antipartisano, incorporaba largos escapes con apagallamas, un filtro de aire de mayor tamaño, el carenado de las ruedas parcialmente suprimido y dos ametralladoras de 12,7mm. sobre el capó.
 
Fiat CR42 LW del feldwebel Horst Gressler, primavera de 1944. 
 
        Los desembarcos de Anzio el 22 de enero de 1944 marcaron el inicio de las operaciones del grupo 9. Efectuaron misiones de prueba sobre la línea del frente, trasladándose después a Viterbo.
Estos biplanos carecían de ayudas a la navegación, sus pilotos eran inexpertos y debían atravesar zonas montañosas para alcanzar la zona de operaciones, por lo que sus misiones se limitaron a las noches con luz de luna. Dichas misiones se enfocaron contra objetivos de alto interés en la misma cabeza de playa, a menudo encarando fuerte resistencia. El balance final, a pesar de todo, fue positivo para los Falco germanos, que también atacaron objetivos anglo-estadounidenses en la zona de Cassino.
El ocaso de los biplanos vino marcado por la falta de repuestos y reemplazos, ya que eran una serie limitada y las bajas aumentaron no tanto por las misiones de combate, como por los ataques aéreos aliados a sus bases. A partir de febrero de 1944, los CR42 irían siendo sustituidos por Junkers Ju87D Stuka, con mejores medios de navegación y mayor capacidad de bombardeo. Los Ju87D equiparon en primer lugar a la 1.Staffel, mientras que la 2 (Gressler) mantuvo los CR42 hasta bien entrado junio.
        La noche del 1 al 2 de junio, la 2./NSGr.9 estuvo atacando a la U.S. 7th Fleet frente a Anzio-Nettuno. En el vuelo de regreso, en las cercanías del Laco di Vico, un Bristol Beaufighter localizó al CR42 de Horst Gressler y se lanzó en su persecución. A pesar de las maniobras evasivas de Gressler, el Beaufighter alcanzó al avión con 40 impactos de cañón y 120 de ametralladora, alguno de los cuales también alcanzó al piloto, que a pesar de la pérdida de sangre, logró llevar al maltrecho biplano a su base, donde aterrizó forzoso y terminó consumido por las llamas.
        Este derribo fue el primero logrado por los Beaufighter nocturnos sobre Italia y también la primera baja por dicha causa del NSGr.9. Gressler pasó unos meses en el hospital, pero sobrevivió al contundente ataque y pudo regresar a su unidad.
 
El feldwebel Horst Gressler en el Fiat CR.42LW E8+BK de la 2./NSGr 9.
Imagen de Nick Beale.
 
              Para saber más:
 
 
Así terminamos el repaso de las miniaturas que presenta Wings of Glory del Fiat CR42 y sus respectivos pilotos.

¡Saludos desde El Hangar!

Firebrand

06 enero, 2013

Gloster Gladiator en Wings of Glory



Por una casualidad, buscando biplanos británicos en Google, me he enterado de que ARES ha creado y puesto a la venta cuatro colecciones nuevas de miniaturas de la Wings of Glory 2ªGM.
Estos son los Gloster Gladiator. El Gloster Gladiator combatió en numerosos frentes, a menudo en inferioridad de condiciones frente a sus rivales del Eje.

Podéis repasar la sorprendente omnipresencia de este aparato en una entrada previa:
http://elhangardewingsofwar.blogspot.com.es/2012/11/ultimas-adquisiciones.html

 Ahora, las figuras y sus pilotos:

Gloster Sea Gladiator, del (por entonces) Fl. Lt. George Burges, Hal Far Flight.

        Los Gloster Sea Gladiator y sus heroicos pilotos encarnaron la férrea resistencia de la isla de Malta, frente a los bombardeos y el bloqueo del Eje.
      Burges, por entonces Flight Lieutenant, combatió con fiereza contra los bombarderos de la Regia Aeronautica y sus cazas de escolta. A los mandos de su Sea Gladiator, derribó un caza biplano Fiat CR42, un caza monoplano Macchi MC200 y un bombardero trimotor Savoia-Marchetti SM79, causando diversos daños a otros aparatos enemigos.
      Posteriormente pilotó el Hawker Hurricane, en el 261Sqn., con el que lograría nuevos éxitos, también operando desde Malta.
        Burges fue condecorado con la DFC (Distinguished Flying Cross) y la OBE (Order of the British Empire) y dejó la RAF en los años 50.

El Fl. Lt. George Burges, dejaría la RAF con el grado de Wing Commander Air.


 Gloster Gladiator Mk.I del Sqn.Ldr. Marmaduke “Pat” Pattle.
 
        El As sudafricano Marmaduke “Pat” Pattle combatió, como Burges, con los biplanos Gloster Gladiator y los monoplanos Hawker Hurricane. A pesar de volar con cazas aparentemente anticuados, Pattle es uno de los pilotos de la Commonwealth que más derribos registró durante la 2ªGM.
     Combatió sobre los Balcanes, Grecia y el Norte de Africa. Entre las víctimas de su biplano se encuentran los Breda Ba.65, Fiat CR42, Savoia-Marchetti SM79, SM81 y Romeo Ro.37. Además, dañó o derribó junto a otros pilotos los Cant Z1007 y Fiat BR20.
     Lógicamente, sus dotes innatas de piloto y tirador se vieron favorecidas con el cambio al Hurricane y elevaron sus victorias alrededor de las 50, de las cuales 15 más 1 compartida, pertenecen a su etapa con el Gladiator. Por ello fue digno merecedor de la DFC con Pasador.
        Esa cifra, obtenida con esos aviones, tiene aún más mérito considerando que fue lograda en los años más difíciles para Gran Bretaña, entre agosto de 1940 y el 20 de abril de 1941, fecha de su muerte. Pattle no sólo murió como un héroe, en combate aéreo y tras haberse llevado varios aviones enemigos por delante en lo que se llamó “La Batalla de Atenas”, además estaba pilotando con una gripe de 39º.
Squadron Leader Marmaduke “Pat” Pattle.

 Gloster Gladiator Mk.I del Leutnant Dag Krohn.

        El 9 de abril de 1940 la fuerza de caza de Noruega se reducía a sólo 7 Gloster Gladiator operativos.
        El Leutnant Dag Krohn era uno de los pilotos de aquellos verdaderamente pocos y anticuados cazas que iban a enfrentarse a una Luftwaffe inmensamente superior en cantidad y calidad de aeronaves. En total combatieron contra una fuerza de 150 aviones enemigos, compuesta por Heinkel He111, Dornier Do17, Messerschmitt Bf110 y Junkers Ju 52.
        Todos ellos dispararon con valor en la medida de sus posibilidades, pero las cifras eran imbatibles. Aunque la Luftwaffe perdió varios bombarderos ante los anticuados cazas noruegos, éstos quedaron fuera de combate y ya no había nada que oponer a la aviación de Hitler.
        Krohn huyó a Suecia junto a un camarada en otoño de aquel año, y a través de la URSS, Japón y EEUU, llegó a la Pequeña Noruega (Canadá) en enero de 1941. Allí ejerce de instructor de vuelo hasta que se une al ferry Command de la RAF, efectuando misiones secretas de transporte, incluyendo el viaje de Winston Churchill a Teherán.
        Sobrevivió a la guerra y fue piloto en la aerolínea escandinava SAS.

 Leutnant Dag Krohn.
 Para saber más:

Hasta aquí este repaso a los Gladiator y los pilotos que ARES ha seleccionado para sus miniaturas.
En la próxima, echamos un vistazo a su “enemigo natural”, el italiano Fiat CR42.

¡Saludos desde EL HANGAR!

Firebrand

01 enero, 2013

Entrada que no aparece...

...en la lista de suscripciones

      
       Por razones que desconozco, el día de Navidad publiqué mi última entrada hasta el momento, pero no salió publicada en las listas de lecturas de los seguidores.
       Por tanto, os adjunto un enlace, para que podáis consultarla:

  
Saludos,

Firebrand

25 diciembre, 2012

Focke-Wulf Fw200 Condor

“El azote del Atlántico”
Así denominado por sus enemigos, este elegante cuatrimotor llegó a ser una temible amenaza para los vitales convoyes que aprovisionaban al Reino Unido.

 El Origen
            
          Irónicamente, el que sería piedra angular de la ofensiva alemana aeronaval contra Gran Bretaña, tuvo un origen diametralmente opuesto al de algunos de sus camaradas de armas. Mientras los primeros bombarderos de Heinkel, Junkers o Dornier, emprendían sus primeros vuelos “disfrazados” de aviones civiles, el Focke-Wulf Fw200 fue concebido íntegramente como un gran avión de pasajeros para vuelos transoceánicos o de larga distancia.

El Condor “Brandenburg”, en el aeropuerto de NY, en 1938.

Su vuelo hasta allí desde Berlín estableció un nuevo récord en vuelos transoceánicos sin escalas.

        De hecho, era un adelantado a su tiempo (1936), aerodinámico, de gran autonomía y capacidad de pasaje, más próximo a los cuatrimotores de pasajeros de posguerra que a los bimotores de preguerra.
        Su diseñador, Kurt Tank, famoso por el fantástico caza FW190, también demostró su talento con el FW200, un concepto completamente diferente.
        Pero estamos aquí para hablar del papel del Condor en la Batalla del Atlántico...

El Condor, alistado
         
         La primera “llamada a las armas” que recibió el Condor, no fue alemana, sino japonesa. En el vuelo inaugural de demostración de la aeronave que la llevó a Tokyo, la Marina Imperial Japonesa mostró interés por ella y firmó un contrato para la adaptación de la misma al rol de reconocimiento marítimo de largo alcance.
        Focke-Wulf modificó el prototipo Fw200 V-10 con la adición de una góndola ventral que contenía dos cámaras verticales, una ametralladora en cada extremo más una tercera, en un montaje dorsal. Asimismo, se añadieron más depósitos de combustible en el interior del fuselaje.

 El avión de pasajeros toma las armas.
 
        Iniciada la guerra en septiembre de 1939, Alemania se encontró enfrascada en un conflicto con la gran potencia naval, Gran Bretaña, contra cuya flota no tenía ningún avión de patrulla marítima y bombardeo de gran radio de acción que pudiese enfrentar. La Luftwaffe pensaba emplear en este cometido el Heinkel 177, pero éste no haría su vuelo inaugural hasta noviembre. Sin contar con la pesadilla de su desarrollo, que retrasó su entrada en servicio hasta 1942. 
        Estaba el Junkers 90, pero sólo existían dos ejemplares y no había una cadena de montaje que lo fabricase en serie.
        Por último, estaban cuatro Fw200 prácticamente terminados, con vistas a su envío a Japón. Eran la única opción, así que la Luftwaffe se los agenció junto a seis aparatos más, en su configuración normal de transportes. Para completar la dotación, se efectuó pedido de 10 transportes C-0, casi iguales a los civiles, pero con la estructura algo reforzada con vistas a un empleo militar más exigente que el civil. Todos estos ejemplares, aún inadecuados para un empleo real en combate, se destinaron a la apresurada formación de nuevas tripulaciones en el cometido de patrulla marítima de largo alcance, mientras se construía apresuradamente la nueva versión de bombardero.


 Estreno imprevisto

         Como en tantas ocasiones, los avatares de la contienda vinieron a trastocar esmeradas planificaciones y la primera unidad de los Condor, la 1./KG40, fue requerida para participar en la invasión de Noruega. El 9 de abril de 1940, Alemania atacaba Dinamarca y Noruega; esa misma noche, los Fw200 de la 1./KG 40 transportaron suministros hasta Narvik, al norte de Noruega, estratégico puerto que habían tomado por sorpresa las tropas germanas.
        Una vez cumplida la inesperada misión, los Condor se dedicaron a su previsto cometido de patrullas de reconocimiento sobre el Mar del Norte, para informar de los movimientos de la Home Fleet británica. Para junio, los Condor del ahora denominado primer Gruppe del KampfGeschwader 40 (I./KG40) estaban asignados a la Luftflotte 3 para apoyar el inminente ataque a Gran Bretaña. Con base en Bordeaux-Merignac (Francia), Stavanger-Sola (Noruega) y Trondheim-Vaernes(Noruega), desplegaron un amplio arco sobre las islas británicas, combinando reconocimiento marítimo y metereológico.

 El círculo rodeando el globo terrestre, emblema del KG40, se asociaría indisolublemente a la carrera bélica del Fw200 Condor.

         Durante este periodo los Fw200 también realizaron misiones de minado de puertos británicos, lanzando minas magnéticas a la entrada de los mismos. Pero esta tarea se reveló inadecuada para el Condor. La mina alemana LMB de 1000kg. era un arma enorme y montada en los soportes exteriores subalares, creaba una tremenda resistencia aerodinámica, sobrecargando la aeronave y limitando seriamente su velocidad.
        Además, las defensas británicas iban en aumento y estas visitas a la costa británica se revelaron muy costosas. La noche del 19 al 20 de julio de 1940, el I./KG40 perdió dos de sus Condor. La unidad no podía permitirse ese ritmo de pérdidas; sólo tres Condor salían de la línea de producción al mes. El jefe de la KG40, Oberstleutnant Edgar Petersen, protestó enérgicamente ante este empleo ruinoso de sus medios y por una vez, los jerifaltes entraron en razón y cesaron las operaciones de minado.


El terror de los convoyes

          En agosto de 1940, el I./KG40 contaba con nueve Condor, de los cuales siete estaban operativos. Un Gruppe del tamaño de una Staffel.

 Einarjarl, gemelo del Sveinjarl, primera víctima de los ataques de los Fw200 Condor.
 
         El 18 de ese mes, con la Batalla de Inglaterra en su apogeo, un Condor realiza su primera patrulla de reconocimiento armado sobre el Atlántico. Poco después de las 12:00, a unas 100 millas del extremo NO de Irlanda, el Condor se lanza al ataque del mercante noruego de 1900 t. Sveinjarl, rezagado de su convoy rumbo Oeste. El Fw200 efectuó repetidas pasadas de ametrallamiento y bombardeo contra el desafortunado buque, hasta lanzarle las cinco bombas de 250kg. de a bordo y dispararle casi toda su munición de 20mm. Con su carga ofensiva prácticamente agotada, el cuatrimotor prosiguió con la misión de reconocimiento. Por su parte, el Sveinjarl, dejando un rastro de aceite, dañado y maltrecho pero aún a flote, retornó renqueante hacia Londonderry.
        Una semana después los Condor se anotaron su primer hundimiento. Durante la patrulla del 25 de agosto de 1940 un Condor localizó, atacó y hundió al mercante Goathland (3800 t.), que navegaba en solitario a unas 200 millas al oeste suroeste de Irlanda. Fue el primero de los días de gloria del Condor y el I./KG40.
        Uno de los veteranos de aquellos vuelos, Oberleutnant Bernhard Jope narra:
        “Los convoyes, incluso los grandes, carecían casi por completo de defensa antiaérea. Si bien llevábamos pocas bombas, podíamos volar muy, muy bajo durante nuestros ataques y hacer que cada lanzamiento contase.”

 Bernhard Jope, As de la aviación germana de bombardeo.
 
           El mismo Jope protagonizó una exitosa misión el 26 de octubre de 1940, cuando encontró al buque de línea Empress of Britain, de 42000 t., navegando en calidad de transporte de tropas, en solitario, a unas 70 millas al Oeste de Irlanda. Jope alcanzó con dos de sus bombas de 250kg. al navío, que quedó en llamas y sin energía. Aunque recibió socorro y fue remolcado, el Empress of Britain fue atacado de nuevo por el submarino U-32. El U-32, comandado hábilmente por Hans Jenisch, burló la escolta de destructores que acudió a protegerlo y le lanzó dos torpedos. El primero estalló prematuramente, pero el segundo le alcanzó de pleno, provocando una enorme explosión. Maniobró para un tercer lanzamiento, que también alcanzó al malherido buque británico poco detrás del lugar del primer impacto. 
          El Empress of Britain se inundó rápidamente, escoró y se hundió a las 2:05 am del 28 de octubre. Fue el buque más grande hundido por un U-boat y este destacado episodio mostró la importancia de la colaboración entre medios aéreos y navales.

El Empress of Britain, transatlántico de 42000t.
 Fue la mayor víctima de los U-boot, hundido gracias a la ayuda de los Condor.
 
 A lo largo de las siguientes tres semanas, los Condor hundieron nueve barcos más, mientras que otros resultaron dañados y llegaron a puerto a duras penas. Atacaron nueve convoyes, pero los rezagados eran las presas preferidas. Desde mediados de noviembre hasta finales de año, el mal tiempo dificultó la búsqueda de blancos y sólo hubo nueve ataques, que enviaron un buque a pique y dañaron a otros cuatro.
            En enero de 1941, en un intento de estrechar la colaboración de Condors y U-Boots, el I./KG40 fue puesto bajo el mando del almirante Karl Doenitz. Contaban con 12 Fw200, cerca de la mitad operativos.
        Dicha colaboración alcanzó su cénit el 26 de febrero de 1941, cuando el U-47 del célebre Günther Prien vigilaba al convoy OB290, envió señales de aviso, llegando un Condor por la mañana y cuatro más por la tarde. Los cuatrimotores del I./KG40 atacaron repetidamente al convoy, hundiendo siete de sus naves totalizando 36000 t. y dañaron otras cuatro que sumaban 20000 t. Por su parte, Prien hundió con su U-47 otros tres buques (12000 t.) y alcanzó y dañó un cuarto de 8000 t.

 Prien y su tripulación, a bordo del U-47.
 
 Los mercantes desarmados no tenían nada con qué defenderse, lo que permitía a los pilotos de Condor realizar ataques casi a la altura de los mástiles. Los Condor no montaban una mira de bombardeo de baja cota. El mecanismo de lanzamiento estaba regulado para espaciar las bombas 8m. y cuando el morro del Condor sobrepasaba el blanco, el piloto lanzaba dos, tres o las cinco bombas de una vez.
            Petersen comenta al respecto: “Era difícil fallar; incluso sin mira de bombardeo, una de las bombas lanzadas se encontraría con el buque si ibas lo bastante bajo.”

 El Condor atravesaba la trayectoria del barco a unos 15º y lanzaba las bombas desde la altura de los mástiles.
 
 Los Condor hundieron gracias a tan elemental táctica 88 barcos con un total de 390000 t. durante enero, febrero y marzo de 1941. La cifra es aún más notable si tenemos en cuenta que pocas veces llegaron a estar operativos más de ocho Fw200 a la vez.
            Tuvieron menos éxito a la hora de proporcionar información sobre los convoyes para ayudar a los U-boot a interceptarlos. Durante los vuelos de larga distancia sobre un océano sin referencias, el navegante debía hallar su posición por medio de navegación a estima, una técnica compleja y sujeta a errores. Al comienzo de la guerra, la instrucción en esta compleja técnica en el seno de la Luftwaffe era anárquica y carente de programa, además los instructores debidamente calificados eran insuficientes.

 A pesar de notables éxitos puntuales, la colaboración de los Condor con los U-boot estuvo lejos de la perfección.

               El I./KG40 recibió la importante misión de hacer vuelos de reconocimiento de largo alcance sobre el Atlántico Norte, para conocer la presencia y cantidad de los témpanos de hielo flotantes entre la isla de Jan Mayen y Groenlandia, y hasta el noroeste de Islandia. Los descifradores de los códigos alemanes en Betchley Park estaban al tanto de las informaciones que enviaban los Condor, con lo que la Inteligencia británica dedujo correctamente que estaban preparando el camino para una salida de los principales buques de guerra de la Kriegsmarine. En consecuencia, la flota británica se desplegó para dar inicio a las operaciones que concluirían con el hundimiento del Bismarck.


Talón de Aquiles
             Aquella temporada de éxitos sonados y continuos parecía demasiado buena para durar, y no lo hizo. A finales de la primavera de 1941 varias medidas defensivas aliadas estaban implantándose y los eficaces ataques a muy baja altura empezaban a ser muy peligrosos. Los Condor ya sólo atacaban si su comandante pensaba que tenía en su favor el elemento sorpresa. El avión podía acechar a un convoy desde largas distancias, aprovechando la cobertura de nubes.

 El Fairey Fulmar, el primer caza que defendió los convoyes.
 
El 11 de junio de 1941, un Fulmar, lanzado desde la catapulta del FCS (Fighter Catapult Ship) HMS Pegasus efectuó la primera intercepción de un Condor. El pájaro germano se escabulló entre las nubes, pero su ataque se vio anulado y la presencia de un caza británico defendiendo el convoy planteó una seria advertencia al KG 40.
            Cuando las condiciones se estimaban favorables, el Condor se abalanzaba sobre las naves, más alto que antes, y atacaba al primer barco que encontraba. El cuatrimotor efectuaba una única pasada de ataque y huía a continuación. Lógicamente, estos ataques precipitados eran mucho menos exitosos que los anteriores, pero los Condor, además de los buques que pudiesen seguir hundiendo o dañando, proporcionaban valiosos informes navales y metereológicos.
           A medida que las presas iban contando con medios defensivos, los Condor iban mostrando su vulnerabilidad. La falta de robustez de su estructura, combinada con sus grandes depósitos de combustible, le convertían en un avión casi indefenso ante los daños del combate.
            El 21 de mayo de 1941, un Condor comandado por el Oberletutnant Hans Buchholz, As antibuque condecorado con la Cruz de Caballero, encontró al mercante armado SS Umgeni navegando en solitario en el Atlántico Este. Buchholz descendió para comenzar una pasada de bombardeo sobre el aislado buque, pero los marinos estuvieron alerta y abrieron fuego contra el Condor que se les echaba encima. Según parece, al menos un proyectil de 12 libras (76,2 mm.) impactó contra el cuatrimotor. En este movido ataque, el Condor no lanzó bombas, pero viró aparentemente para volver a intentarlo. Sin embargo, terminó por perder altura incontroladamente, estrellándose contra el agua en posición horizontal. Cinco tripulantes lograron salir del Condor y fueron rescatados y apresados; los demás, incluido el comandante, se hundieron con su aeronave.

Un Lockcheed Hudson, un avión de patrulla marítima, se enfrentó en combate aéreo contra un Fw200 Condor. 

           En el aire, no sólo los cazas se enfrentaron al cuatrimotor alemán; el 23 de julio de 1941, un Lockheed Hudson de patrulla marítima del 233 Sqn. de la RAF atacó a un Condor que acechaba a un convoy. Un avión de patrulla marítima haciendo de caza contra un avión de pasajeros haciendo patrulla marítima. Aunque el Condor contaba con más y mejor armamento, su fragilidad se puso de manifiesto y acabó viéndose forzado a amerizar. No sería la última vez que los aviones de patrulla de ambos bandos se enfrentarían sobre el Atlántico en esta extraña variante de combate aire-aire. Gran Bretaña necesitaba acabar con la amenaza de los Condor a cualquier precio y sus propios aviones de patrulla no parecían hacerlo mal.

El Condor abatido por un Lockheed Hudson el 23 de abril de 1941.
 
En cuanto a los Fulmar lanzados desde catapultas, contaban con la ventaja de una autonomía que casi duplicaba la de otros cazas monomotores, pero la desventaja de una escasa velocidad máxima. Esta limitación se hizo evidente en las varias intercepciones que efectuaron en junio y julio, en las que lograban ahuyentar a los Condor, pero eran incapaces de alcanzarlos y menos aún de derribarlos.
            Tras estos balances un tanto frustrantes, el quinto y último buque FCS, el HMS Maplin, fue dotado con un Hurricane en lugar de un Fulmar. Así equipado, zarpó el 18 de junio de 1941 y el 18 de julio lanzó el Hurricane contra un Condor que se disponía a atacar el convoy. Cuando el Hurricane estaba llegando a distancia de ataque del Condor, éste fue abatido por el conjunto de la antiaérea del convoy y el Hawker no llegó a disparar. El piloto del caza saltó y fue recogido por uno de los buques de escolta.


Primer derribo de los cazas 
 
        El HMS Maplin lanzó otro Hurricane unas dos semanas después, el 3 de agosto de 1941, tripulado por el Lt. R. Everett del 804 Sqn. (Naval Air Service). El Hurricane se lanzó al ataque, pero el Condor disparó primero; sin embargo, los disparos primero del artillero de cola y más tarde de los demás se quedaron cortos. Momentos después, Everett abría fuego contra el costado derecho del Condor con sus 8 ametralladoras, en ráfagas de 5 segundos, hasta agotar la munición.
        Mientras viraba a izquierdas para alejarse del Condor, vio fuego dentro de éste mientras su parabrisas se cubría de negro aceite de motor. Pero era aceite del Condor, éste caía al mar sólo unos segundos después de su maniobra evasiva. Everett trató de saltar de su Hurricane, pero éste caía en picado al intentar abandonar la cabina y decidió volver a tomar los mandos y amerizar. Así lo hizo, siendo rescatado por el HMS Wanderer y condecorado por su derribo con la DSO (Distinguished Service Order).

 Aunque los Hurricane carecían de autonomía para llegar a tierra tras su lanzamiento y sus pilotos debían elegir entre saltar en paracaídas o amerizar junto a un buque que les rescatase, marcaron la diferencia entre ahuyentar a los Condor y derribarlos.
 
        El 27 de agosto, era un Fulmar el que se lanzaba a la caza de un Condor desde el HMS Ariguani, para conseguir, una vez más, alejarlo del convoy sin llegar a acercarse a él.
        El 14 de septiembre el Maplin lanzaba otro Hurricane. El Condor no tenía las mismas posibilidades de escape que frente a los Fulmar y fue atacado en varias ocasiones por el Sub.Lt. C.Walker, pero consiguió darle esquinazo entre las nubes. Los Condor fueron interceptados dos veces más, por Fulmar procedentes de este tipo de buques, antes del fin de 1941, pero sólo sufrieron leves daños y la frustración de verse obligados a huir.

 Un buque CAM lanza su Hurricane.
 
        Otro tipo de buques mercantes con catapulta (buques CAM), más sencilla, instalada en la cubierta y dotada de un Hurricane, también daban escolta a los convoyes. Aunque la idea era buena, sólo efectuaron una intercepción ese año, el 1 de noviembre. Un Condor que había estado atacando a un buque rezagado recibió las atenciones del Hurricane del Empire Foam. El Condor se dio una vez más a la fuga y el Hurricane patrulló sobre el convoy hasta agotar su combustible, momento en que el Plt.Off. G. Varley, saltó para ser rescatado.
        Pero sin duda el adversario más serio que encontraron los Condor en su rol antibuque fue un barco en concreto: El HMS Audacity. Este portaaviones de escolta zarpó por primera vez protegiendo un convoy el 19 de septiembre, desde Gibraltar. Un Condor se aproximó y se encontró atacado por dos de sus Grumman Martlets, que lo derribaron. El viaje de regreso careció de incidentes. En su siguiente patrulla, también desde Gibraltar, derribaron otros dos Condor el 8 de noviembre. La cuarta singladura de escolta, entre Gibraltar y Gran Bretaña, comenzó el 14 de diciembre. La mañana del 18, su radar detectó dos Condor aproximándose y envió dos Martlet para encargarse de ellos. Para fortuna de los Condor, ambos sufrieron un encasquillamiento de sus armas tras cada primera ráfaga y pudieron escapar. A la mañana siguiente se repetía la historia: otros dos Condor se aproximaban y dos Martlet se dirigían a por ellos. En esta ocasión las armas de los Martlet no fallaron y un Condor cayó abatido al mar y el otro logró huir con averías.

 El HMS Audacity fue el primer portaaviones de escolta británico y demostró que dicha clase de navíos era la protección perfecta para los convoyes.

           Esa misma tarde, otro Condor fue cazado por los Martlet. Fue la última victoria del Audacity. Al anochecer, una “manada de lobos” de submarinos alemanes atacó el convoy y echaron a pique al bravo portaviones de escolta. A pesar de su hundimiento y fugaz carrera, el Audacity había demostrado que el portaaviones de escolta era el arma perfecta contra los Condor. En sólo tres meses, había conseguido derribar cinco Condor y dañar otros tres.
        Irónicamente, el Audacity había sido el resultado de la reforma de un buque de pasajeros alemán capturado, el Hannover.

 Un Martlet del Audacity dispara contra un Condor.

      Por otro lado, cuando los Condor regresaban dañados por el combate, eran máquinas complejas, difíciles y costosas de reparar, porque en su diseño no se preveían los cambios frecuentes de grandes componentes de la aeronave.
      A lo largo de 1941 la producción de los Condor se mantuvo en las cinco unidades por mes, lo que justo bastaba para cubrir las bajas. El 24 de junio, el I./KG 40, la única unidad de Condor de primera línea, encuadraba una fuerza de 24 Condor, pero sólo 4 estaban operativos simultáneamente.
        Para la primavera de 1942, el creciente armamento de los mercantes aliados y demás medidas de protección, habían forzado a todos los Condor a renunciar definitivamente a los ataques a baja cota. Los aviones empleaban la mira de bombardeo Lotfe 7H de alta cota y lanzaban sus bombas contra las naves desde unos 10000 pies. A pesar de la mira, los impactos conseguidos en los barcos eran escasos y distantes entre sí.

 Puestos de piloto y copiloto del Focke-Wulf Fw200.

          Para mediados de año, las medidas defensivas de los buques británicos contra “el azote del Atlántico” habían alcanzado suficiente eficacia como para dejar de considerarlo un avión antibuque funcional. Pero su previsto sucesor, el infortunado Heinkel 177, no estaba aún en condiciones de asumir el puesto. El 20 de septiembre de 1942, el I./KG 40 contaba una fuerza de 17 Fw200 y 19 He177. Al poco tiempo los Heinkel tuvieron que retirarse del servicio debido a sus constantes averías. Aún faltaría más de un año para que el He177 pudiera incorporarse a las tareas de patrulla marítima y antibuque.


Puente aéreo a Stalingrado 

El 23 de noviembre de 1942, el Ejército Rojo lanzó una ofensiva que sorprendió y rodeó al VI Ejército alemán, integrado por 22 divisiones con 330000 hombres, en la ciudad de Stalingrado. Goering aseguró a Hitler que la Luftwaffe sería capaz de abastecer a esta fuerza mediante un puente aéreo. Ese puente implicaba el transporte diario de 300 t. de suministros, de cara al terrible invierno ruso. Todos los aviones alemanes capaces de efectuar misiones de logística acudieron a tratar de resolver la imposible papeleta, incluyendo a los Condor del I./KG 40.
           El destacamento de los Condor llegó a Rusia con 18 aviones en enero de 1943. Bajo el mando del Major Hans Willers y base en Stalino, a 250 km. de la ciudad sitiada. En su primer vuelo de abastecimiento, nueve de los Condor transportaron 4,5 t. de combustible para vehículos, 9 t. de municiones y 22 t. de alimentos. En su vuelo de regreso, rescataron 156 heridos de aquel infierno helado. El segundo día, los Condor se encontraron con unas condiciones de vuelo terribles.

Uno de las Fw200 participantes en el fallido puente aéreo a Stalingrado,
 otro reto más allá de las posibilidades del Condor.
 
Uno de ellos se vio forzado a regresar tras un fallo de motor, otro no consiguió despegar después de ser descargado en Stalingrado, un tercero fue dañado por el fuego antiaéreo soviético, un cuarto golpeó una de sus hélices en un accidente y un quinto desapareció en su vuelo de regreso sin que llegara saberse la causa.
       Las condiciones de mantenimiento de las aeronaves en Stalino eran, en el mejor de los casos, deficientes y el aeródromo carecía de hangares. El personal de tierra debía efectuar el mantenimiento de unas aeronaves ya de por sí complejas en condiciones ideales, estacionadas en el exterior, a temperaturas de –30ºC. Una vez más, los mandamases del régimen nazi habían ignorado las condiciones que imperarían durante una acción de gran importancia. A pesar de los titánicos esfuerzos de los equipos de mantenimiento de la Luftwaffe, el ritmo de suministro sólo alcanzó las 100 t. diarias. Con ello, el VI Ejército de Von Paulus se moría literalmente de hambre, frío e indefensión ante los soviéticos que les rodeaban. El 2 de febrero, las últimas tropas alemanas en Stalingrado se rindieron.
       Como muestra del terrible esfuerzo que la Luftwaffe realizó en el abastecimiento de Stalingrado, está el hecho de que sólo 9 de los 18 Condor que participaron sobrevivieron a la operación. Regresaron a Bourdeaux-Mérignac y formaron el III./KG 40, al mando del Major Robert Kowalewski. Por entonces los Condor habían sido parcialmente relevados en su tarea de reconocimiento de largo alcance, por los Junkers Ju290 del Fernaufklärungsgruppe 5 (Grupo de Reconocimiento de Largo Alcance 5) basado en Mont de Marsan en Gascuña. El nuevo aparato tenía un radio de acción de 3800 millas, un tercio más que el Condor.
Sin embargo, el Ju290 no llevaba bombas, por lo que la capacidad de atacar buques susceptibles de ello, seguía recayendo en los Condor.
Durante el resto del año, el III./KG 40 organizó ataques esporádicos contra convoyes. Consiguieron un éxito excepcional el 11 de julio, una evocación de sus días de gloria,  al localizar y atacar un convoy de transportes de tropas británicos frente a las costas de Portugal. Atacando a pesar del intenso fuego antiaéreo, los Condor alcanzaron con sus bombas al California (16700t.) y al Duchess of York (22000 t.) que se incendiaron y tuvieron que ser abandonados. A fines de 1943 el He177 estaba por fin listo para el servicio en primera línea y el II./KG 40 cambió al nuevo avión. El I./KG 40 lo hizo a primeros de 1944.

El Heinkel 177, en servicio con el KG40 en 1944.

           Desde verano de 1943 hasta la primavera de 1944 la base de los Condor en Bordeaux-Mérignac fue víctima de ataques en varias ocasiones. El 24 de agosto de 1943, 85 B17 de la 8th Air Force bombardearon el aeródromo. Hubo ataques aún mayores el 31 de diciembre y el 5 de enero y 27 de marzo del año siguiente. Los aviadores estadounidenses lograron la destrucción de varios Condor en tierra, lo que motivó el traslado del III./KG 40 y sus cuatrimotores a Cognac.


Misiles guiados

            En un intento de mejorar la obsoleta capacidad ofensiva del Fw200, los C-6 incorporaron una bomba planeadora Henschel Hs293 bajo cada góndola de los motores exteriores. El III./KG 40 recibió los ejemplares de la nueva variante e interrumpió las operaciones de combate para aprender el manejo de las nuevas bombas guiadas a distancia.

Las bombas guiadas a distancia eran un arma revolucionaria, pero como muchas otras, llegaron demasiado tarde. 
 
El 31 de mayo de 1944, la unidad declaraba una fuerza de 29 aparatos, pero sólo uno de ellos operativo. El tercer Staffel, basado en Trondheim, contaba con nueve, todos ellos operativos.
       Seis días después los aliados desembarcaban en Normandía. Aunque casi todas las unidades antibuque de la Luftwaffe entraron en acción contra la flota de invasión, el KG 40 no participó en ese combate. 
       Tras unas pocas semanas del Día-D, el II./KG 40 se trasladó a Trondheim. Por entonces las Fuerzas de Bombardeo Estratégico estadounidenses se centraron en la destrucción de las refinerías de combustible sintético alemanas, dando lugar a una crítica carencia de combustible de aviación. A su vez, esto provocó el cese de la actividad en todas las unidades de bombardeo de la Luftwaffe, incluida la KG40. Un staffel de Fw200 continuó activo en tareas de transporte en Noruega antes de su disolución, a finales de 1944.
 Conclusión
 
El Fw200 Condor nunca pudo considerarse una buena máquina de combate, porque nunca se pensó en ese papel en la hora de su concepción. Pero estaba disponible cuando no había ninguna otra aeronave capaz de sobrevolar el océano y los buques enemigos estaban desprotegidos.
      Su número en orden de combate fue siempre escaso, y su escasa fiabilidad en condiciones del frente, junto a su difícil mantenimiento, limitó a unos diez su número operativo. Pero la dedicación, esfuerzo y pericia de los hombres que combatieron con ellos y los mantuvieron denodadamente en primera línea, obligó a marina británica a realizar un esfuerzo desproporcionado para armar y escoltar la práctica totalidad de su flota mercante ante su imprevisible amenaza.
           La producción del Condor finalizó en agosto de 1944, tras 262 ejemplares terminados. Tras sus éxitos iniciales, debería haber sido relevado por una aeronave realmente concebida y preparada para el combate, pero el desastroso desarrollo del He177 obligó al interino Condor a combatir una batalla para la que nunca fue concebido hasta finales de 1943.


¡Un saludo desde EL HANGAR!

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